HISTORIA DEL AGUA

El Agua nace con la combinación de dos gases: dos moléculas de hidrógeno y una molécula de oxígeno. En un principio nuestro planeta era una bola de masa en fusión, con cientos de volcanes activos, estos gases con vapores de Agua, emergieron a la superficie en continuas erupciones, formando la atmósfera. Después la tierra se enfrío, el vapor de Agua se condensó y se precipitó en forma de lluvia, nieve o granizo, así empezó el Ciclo Hidrológico del Agua, dando origen a todos los seres vivos.

Este vital líquido ha sido a través de la historia factor determinante en el progreso y desarrollo de los pueblos. Las grandes civilizaciones se establecieron a las orillas de grandes ríos o lagos.

La primera forma de suministro público para la gente que no vivía cerca del río o lago fue el pozo.

Hipócrates, el padre de la medicina, (400 A.C.) sugirió que el Agua fuera hervida y colada a través de una pieza de la tela para remover partículas dañinas y así proteger la salud. Los chinos hervían el Agua para purificarla.

A mediados del siglo XIX, los científicos empezaron a sospechar que algunas enfermedades podían ser transmitidas por el Agua. El descubrimiento del microscopio y el conocimiento sobre las bacterias ayudaron a identificar los microorganismos causantes de enfermedades provenientes del Agua.

Con el crecimiento de las grandes ciudades surgió la necesidad de distribuir grandes cantidades de Agua por lo que se han hecho Plantas de Tratamiento para Agua Potable las cuales nos suministran Agua limpia, libre de microorganismos dañinos y apta para el consumo humano.

La antigua Babilonia se estableció en las márgenes
de los ríos Tigris y Eufrates
La antigua Tenochtitlán se estableció en el Lago de Texcoco
La antigua civilización Egipcia floreció en las márgenes del caudaloso río Nilo